Ahora que estamos en verano es un buen momento para coger las facturas del consumo de calefacción y comprobar si estas son de un coste razonable o, por el contrario, podemos rebajarlas significativamente. Si no vamos con cuidado podemos encontrarnos con una desagradable sorpresa a final de mes.
Está claro que mantener una casa caliente no es lo mismo que un piso convencional. Los pisos tienen viviendas por encima, por debajo y por los lados, haciendo que sean menos frías que los chalets o casas unifamiliares.
A continuación te damos unos consejos para que no te quedes frío cuando te llegue la factura del gas o del gasoil (otro día hablaremos de este tema). 
Abrígate bien en casa. No es necesario que vayas en manga corta por casa. Deberías ir con la misma ropa que por la calle pero sin la cazadora, abrigo, etc.
No pongas el termostato más alto de 22°C. Cada grado adicional supone un consumo extra de casi un 15% más. La mayoría de las viviendas españolas con 20°C es suficiente.
Si marchas de vacaciones por más de una semana baja la temperatura a 15°C.
Para ventilar la casa por las mañanas con 10 minutos será suficiente.
Apaga la calefacción por la noche y no la enciendas hasta que no hayas acabado de ventilar la casa por la mañana. Recuerda que reseca el ambiente y puede generar problemas respiratorios.
Realiza el mantenimiento de la instalación. Unos equipos defectuosos pueden consumir un 15% más de energía.
A las horas de sol abre las cortinas, sube las persianas y deja entrar la luz del sol en las habitaciones.